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Por qué no tengo suerte en el amor

Conseguir amor, atención, cariño, arrumacos, migajas de amor, es en definitiva lo que nos mueve a todos, en las relaciones de pareja. ¿Cómo lo consigues tu?

Estas tantísimas versiones dispares del amor, en su versión de pareja, maternal, relación estable, relaciones pasionales, extra matrimoniales, solo sexo, tienen algo en común y es en definitiva RECIBIR AMOR o algo que se le parezca, `para que nos ayude a tapar, disimular, esconder o rellenar “el agujero negro”, el vacío en el estómago y en el Alma, el sentimiento de soledad, la angustia, la ansiedad, la depresión, la tristeza

Es loable que cada uno usemos nuestros métodos para paliar el dolor emocional que produce nuestra propia falta de amor, siempre y cuando no dañe a los demás, ni nos dañe en exceso, porque en ese caso tendremos dos problemas en vez de uno. Primero el de mi falta de amor de mi hacia mí y segundo, el de recoger los pedazos y el destrozo emocional, anímico e incluso físico de una mala, injusta y dolorosa ruptura sentimental

Si no teníamos poco con nuestra baja autoestima, encima no conseguimos que nadie nos quiera. Y es que, “pobreza llama a pobreza” o lo que es lo mismo, nosotros creamos nuestra realidad. Si no nos queremos y valoramos, ¿cómo va a llegar alguien que nos quiera?

Me atrevería a asegurar que este es el principal motivo de consultas que tengo desde hace muchos años, por lo que me gustaría compartirlo, en un ESPACIO PARA EL AMOR y un TIEMPO PARA LA REFLEXION

Gracias a mis pacientes, yo misma reflexiono, investigo y crezco en este sentido. Gracias

 

CASO PRACTICO Y REAL

Hoy se ha vuelto a repetir en la Consulta, lo que he visto tantas veces, los problemas de pareja. Esta vez desde el deseo más profundo de mi Consultante de entender por qué con 49 años, siente que no ha tenido suerte en el amor, se siente sola y no es capaz de saber por qué se le repiten algunos tipos de hombres en su vida

Verónica asegura que siempre se sintió atraída por lo que ella misma define como “los más golfos”, aquellos hombres de poco fiar, poco comprometidos y embaucadores.

Esto lo vivió en muchas ocasiones siendo más joven y ella creía haber cambiado el tipo de hombre que entraba en su vida, pero lo cierto es, que después de su última relación con un hombre casado (situación en la que ella pensó que jamás caería) se ha dado cuenta de que siempre elige hombres, que en definitiva no están disponibles al cien por cien para ella, además de sentirse destrozada y muy perdida a nivel sentimental

Asegura que ya su madre le decía desde pequeña, que ella necesitaba más amor de lo normal y yo desde la PsicoNumerología casualmente, antes de que ella me lo comentara, le confirmaba que uno de los trabajos de su Alma en esta vida, es aprender a quererse, porque como me gusta decir “vienes así de fábrica”

 

MUCHAS MUJERES EN UNA

Detecto en Verónica, al menos cuatro partes que la han llevado a vivir este tipo de relaciones

Una de ellas, es su parte CUIDADORA, desde la cual está tan capacitada para dar, desprender generosidad, empatía y auténtico deseo de ayudar a todo el mundo, que sin darse cuenta, se convierte en terapeuta, enfermera o criada de sus parejas. Y haciendo memoria, recuerda que, estuvo muchos años con un hombre que ella define como “un vago”. Dice: “Yo le mantenía y no tenía ninguna motivación. ¿Pero por qué estuve tanto tiempo con el, entonces? ¿Qué me pasa?” se pregunta

Su parte cuidadora, tenía a alguien a quien cuidar, proteger y aconsejar, aunque en realidad no le hacía felíz

Aunque parezca extraño esta parte combina perfectamente con su necesidad de CONTROLAR, propia de las personas más inseguras, vulnerables y celosas. Mientras que ella le protegía y cuidaba, le tenía controlado y se aseguraba así Verónica por lo menos su atención, aunque no sabemos si también su amor y respeto

Estas partes son muy activas, de una mujer fuerte, que aparentemente puede con todo, decidida, que le resulta sencillo facilitarle las cosas a los demás, alegre, con energía, controladora y con buena capacidad de mando

Pero en el engranaje de su personalidad, todo ello convive con otra Verónica que se siente MUY PEQUEÑA, vulnerable, necesitada de amor, que no sabe lo que debe o no debe permitir a nivel sentimental. Muy ingenua, que se lo cree todo, que no piensa en si misma

Una mujer que no se preocupa de lo que está sintiendo, porque como dice ella: “En realidad me engaño, con tal de no estar sola, de sentirme querida, de ver que alguien me valora, ya que yo soy incapaz de valorarme”

Verónica pasa de ser una mujer muy activa, que parece que se come el mundo, a ser una mujer muy pasiva emocionalmente, muy dependiente, enganchada, que dice que si a casi todo, aunque no lo sienta

 

MUJERES EN PELIGRO

En ese momento,Verónica y muchas mas mujeres de las que me gustaría reconocer y que he visto en Consulta, están en peligro porque han perdido la intuición femenina, el olfato, la capacidad de respuesta, reacción y huída, han perdido la energía y la salud. Y entregan sus años fértiles a hombres que no saben valorar lo que tienen delante, porque previamente ellas no se valoraron

He visto demasiadas mujeres llorar, porque ya no podrán ser madres y perdieron demasiados años en relaciones tormentosas. Aunque también he conocido mujeres que el mismísimo día de su boda ya sabían que se habían equivocado y aun así siguieron adelante por los demás y además tuvieron hijos

Verónica en su proceso se reconoce también una parte, que sobre todo cuando era mas joven, ha manejado mucho su vida… Ella misma la llama su parte CAPRICHOSA, desde la cual le encantaba conseguir lo que quería, o mejor dicho a quien quería

Pero sobre todo, tras el duelo que está viviendo, al terminar su relación con el casado, se da cuenta de que sus “caprichos” han tenido un precio muy alto y todas sus “Verónicas”, la cuidadora, la controladora, la que se siente muy pequeña y la caprichosa, buscan lo mismo. AMOR

Continuará…

1 Comment
  • raquelpv73
    8 julio, 2018 at 2:34 pm

    Precioso. Creo que esto puede ayudar a muchas mujeres y por lo tanto a muchos hombres. Yo me veo reflejada.

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